jueves, 12 de marzo de 2009


El espacio interior de la Sagrada Familia estará listo en septiembre de 2010
  • Las bóvedas de la nave principal están ya prácticamente acabadas
  • El altar será una gran piedra de pórfido, uno de los materiales más resistentes
  • En el ábside se se han construido bóvedas de 45 metros de altura
Efe - Barcelona

El espacio interior de la Sagrada Familia estará acabado en septiembre de 2010 y en disposición de acoger celebraciones eclesiásticas, según han anunciado los responsables de la Junta Constructora del templo.

El interior del templo está formado por la nave principal, el crucero y los transeptos, además del ábside.

El arquitecto jefe de las obras, Jordi Bonet, ha explicado que las bóvedas de la nave principal y de los transeptos están ya prácticamente acabadas, pendientes sólo de la unión de los ventanales y las bóvedas de 30 y 45 metros con las torres de la fachada de la Gloria.

La parte más espectacular de la obra en proceso se sitúa, según Bonet, en el ábside, donde "se han construido ya las bóvedas de 45 metros de altura".

El proyecto básico de todo el interior del ábside ya está acabado en el modelo a escala 1:50, y, anuncia, se prepara el modelo a escala 1:25.

Bonet está ultimando los detalles del hiperboloide (figura geométrica que se forma al girar una hipérbola alrededor de un eje) central del ábside, con vidrio veneciano de colores siguiendo sus generatrices rectas.

Durante este año y hasta el verano de 2010 está prevista "la construcción del cierre del ábside de 45 a 60 metros de altura -formado por los frontones de los ventanales, por la superficie de las torres- de la corona de 24 hiperboloides de 60 metros y del gran hiperboloide a 75 metros".

Precisamente, en un terreno en el municipio de Gaià, a las afueras de Barcelona, el equipo constructor ha simulado el montaje de la estructura que soportará el ábside, un hiperboloide de 18 metros de diámetro, "una audacia arquitectónica que nunca se ha hecho en el mundo", subraya Bonet.

El arquitecto jefe ha señalado que también se está trabajando en el futuro órgano de la Sagrada Familia, encargado al taller Blancafort, que dispondrá de un mes de silencio (agosto) para afinar el instrumentoen el propio templo.

Este órgano no será el último, pero, según Bonet, en los primeros años será "suficiente" para acompañar los cantos y las ceremonias litúrgicas, al igual que el pavimento inicial, que será "digno", aunque no el definitivo.

Los responsables de la Sagrada Familia han indicado que "también se están acabando de cerrar los detalles con el cardenal de Barcelona para que los elementos del presbiterio -espacio que precede al altar mayor-, como la sillería del coro o el ambón, tengan calidad y, al mismo tiempo, la simplicidad que Gaudí dio a los bancos de la cripta".

Asimismo, está "muy avanzada" la gran pieza monolítica de 3 metros que constituirá el altar, hecho con pórfido, uno de los materiales más resistentes y considerado, recuerda Bonet, "el material más noble de la tierra".

miércoles, 11 de marzo de 2009

Caravaggio, ¿el primer fotógrafo?


Caravaggio, ¿el primer fotógrafo?
(BBC Mundo)

Michelangelo Merisi da Caravaggio usó técnicas fotográficas para crear sus obras maestras... 200 años antes de la invención de la cámara, asegura una investigadora italiana.

El artista británico David Hockney ya lo había dicho en su libro "Sabiduría secreta", de 2001: artistas barrocos y neoclásicos usaron instrumentos ópticos para componer sus pinturas.

Leonardo da Vinci escribió sobre la técnica de utilizar lentes y espejos para proyectar una imagen, y se piensa que fue el filósofo Giovanni Battista della Porta el que persuadió a Caravaggio a usarla: trabajaba en un "cuarto oscuro" e iluminaba sus modelos por medio de un hueco en el techo.

Ahora Roberta Lapucci, del prestigioso Studio Art Centers International de Florencia, quien colaboró con Hockney en ese entonces, va más allá: afirma que el maestro italiano no sólo proyectaba imágenes sino que las "fijaba" en los lienzos con sustancias fotosensibles por unos 30 minutos, lo que le permitía pintar los contornos usando plomo blanco mezclado con químicos y minerales fosforescentes.

Con el proceso que Lapucci describe se completa todo un proceso de "técnicas que son la base de la fotografía", y que no se empezarían a utilizar generalizadamente hasta el siglo XIX.

¿Con luciérnagas?
Lapucci piensa que el pintor conocido por el uso delchiaroscuro pudo haber usado polvo luminoso de luciérnagas molidas, que en ese entonces se utilizaba para producir efectos especiales en producciones de teatro.

"Hay mucha evidencia, como el hecho de que Caravaggio nunca realizó bosquejos preeliminares, lo que hace plausible que usara estas proyecciones para pintar", señala.

Resalta además el hecho de que una cantidad anormal de sus sujetos eran zurdos, algo que podría ser el resultado de que "la imagen proyectada en el lienzo aparecería al revés".

Poco convencional
En una serie realizada para la BBC, el historiador del arte Simon Michael Schama reconoce que una de las características de la obra del artista italiano -considerado como el primer gran exponente de la pintura barroca- fue su poca convencionalidad.

"Caravaggio nunca hizo las cosas de la manera en que se suponía que se hicieran", remarca Schama en "El Poder del Arte".

Para algunos historiadores de arte, aseveraciones como que el artista se basó en "técnicas fotográficas" -lo cual, subrayan, no ha sido probado- devalúan de algún modo su obra. 

Pero para Lapucci, "el dominio que (Caravaggio) tenía de ciertas técnicas antes de su tiempo no le resta nada a su genialidad... todo lo contrario". 

"No todos podemos proyectar imágenes en un lienzo, copiarlas y convertirnos en un Caravaggio".

lunes, 9 de marzo de 2009


Van Gogh, la estrella de la feria de arte antiguo más prestigiosa del planeta



  • El viernes abre en Maastricht la feria más prestigiosa de arte antiguo

  • Se vende por 25 millones de euros 'Jardín del Hospital Saint Paul'

Javier Mazorra Madrid (www.elmundo.es)


Con un ambiente optimista y esperanzador, a pesar de la que está cayendo, el próximo viernes abre en Maastricht la TEFAF (The European Fine Art Fair), la feria de arte antiguo más prestigiosa del planeta. Al contrario que el contemporáneo, sigue mostrando signos de buena salud. Ayudado, eso sí, por nuevos coleccionistas procedentes de China, la India, Rusia o los países del Golfo Pérsico.
Salvo sorpresa de última hora, la gran estrella será Van Gogh, del que aprovechando la gran exposición que todavía se puede ver en Ámsterdam centrada en sus 'nocturnos', la galería Dickinson saca a la venta uno de sus cuadros más misteriosos e inquietantes: 'Jardín del Hospital Saint Paul', que llevaba en manos una colección suiza desde 1963. El precio: 25 millones de euros.
Fue una de las pocas obras que realizó durante su estancia en el manicomio de Saint-Paul, en Sain Rémy, donde pasó el último año de su vida. El artista estaba especialmente satisfecho de este óleo, pintado entre entre septiembre y octubre de 1889, y que colgó a la derecha de la ventana de su celda.
Van Gogh había ingresado voluntariamente en el hospital después de haberse peleado con su amigo Paul Gauguin en Arles, al que amenazó con la misma navaja con la que se cortó su propia oreja.
El jardín que fascinó al artista
Desde un primer momento le fascinaron los jardines del hospital, como queda reflejado en la correspondencia con su hermano Theo: "Desde que entré aquí, los solitarios jardines con esos altos pinos y la hierba que crece salvaje junto a la maleza, me han bastado para mi trabajo y no he salido afuera".
El 'Jardín del Hospital Saint-Paul' podría ser una de las pinturas a las que se refería en otra carta: "También tengo dos vistas del jardín y del manicomio, en las que este lugar parece apacible. Traté de reconstruir el sitio, simplificando y acentuando el carácter altivo de los pinos y de los cedros sobre el azul".
Theo notaría lo apasionadas que eran estas pinturas, influidas también por el gusto de Van Gogh por los grabados japoneses. Escribió a su hermano: "Hay una fuerza en los colores que no habías conseguido antes... Has llevado todo al límite, se percibe el vértigo".
Aunque sus pinturas en Saint-Rémy trajeron a Van Gogh una paz mental temporal, el miedo de Theo por la frágil mente de su hermano se materializó tan solo unos meses después. En mayo de 1890, el artista dejó el manicomio y se fue con el doctor Paul Gachet a Auvers-sur-Oise, cerca de París. Su depresión se acentuó y los efectos positivos de su estancia en los jardines del hospital desaparecieron. El 27 de julio de 1890, a los 37 años, Van Gogh caminó entre los campos y se disparó en el pecho. Murió dos días después.
Pisarro o Giacometti
De forma paralela, la Galería Richard Green de Londres presenta 'Prairies à Eragny', pintado por Camille Pisarro en 1886 en un estilo abiertamente impresionista.
Entre las muchas obras importantes del siglo XX que se pondrán también a la venta destacan 'Tres hombres que andan 1', de Alberto Giacometti, y una copia en gelatina de plata de la foto de 1926 de Man Ray 'Noire et Blanche', valorada en 600.000 euros. También 'Retrato de un filosofo con un un sombrero rojo' de Giandoménico Tiépolo.
La feria, en esta vigésimo segunda edición, no sólo se ha ampliado el número de participantes a 239, una cifra record, sino se ha creado una sección dedicada exclusivamente al diseño y a las artes aplicadas, donde se podrán comprar piezas como un sillón del arquitecto Peter Behrens o una lámpara muy rara de Alvar Aalto.


La TEFAF (The European Fine Art Fair) se celebra del 13 al 22 de marzo en Maastrich. La lista completa de obras y galerías participantes se puede consultar en www.tefaf.com.

sábado, 28 de febrero de 2009

Hallan dos dibujos inéditos de Dalí vinculados a Duchamp

(28.02.2009. Tomado de El Mundo, Madrid. www.elmundo.es)

  • Uno de los dibujos corresponde a una escena erótica
  • Las obras estaban en en el cuaderno 'Je mange Gala', de Dalí

La historiadora Pilar Parcerisas ha desubierto dos dibujos inéditos de Dalí durante su investigación para el libro 'Duchamp en España', con el que demuestra la importancia que tuvieron para Duchamp sus largas estancias en nuestro país.

'Duchamp en España' (Ed. Siruela) aborda las claves estéticas de las estancias del pintor en España, y especialmente en Cadaqués (Girona), donde contó con un anfitrión de excepción, Salvador Dalí, con quien compartió algo más que una simple amistad.

Según ha explicado Parcerisas, Dalí y Duchamp tenían "la misma posición crítica ante la historia del arte, aunque luego la resolvían por caminos formalmente distintos, pero ambos compartían el gusto por la pintura preburguesa, por el Renacimiento".

Desde la presentación en Barcelona de 'Nu descendant un escalier' en 1912 hasta su último proyecto de chimenea anaglifa pocos meses antes de su muerte, en 1968, Duchamp mantuvo una especial relación con Cadaqués.

'Nu descendant un escalier' provocó, recuerda la autora, "una gran polémica en el seno de la ideología noucentista y clasicista que se estaba construyendo en aquel momento, hasta el punto de que propició críticas abominables como la de Eugenio d'Ors, que llega a hablar del 'caso du Champ'".

El ensayo sigue el viaje que Duchamp hizo por España junto a Katherine Dreyer -la fundadora de Societé Anonyme, la primera colección de arte moderno de Nueva York, antes que la del MOMA y el Guggenheim- por ciudades como Sevilla, Toledo, Granada, Ronda o Madrid, "un itinerario del que apenas queda alguna fotografía".

En otro pasaje del libro se recoge el viaje que Duchamp hizo en 1933 junto a Mary Reynolds a Cadaqués, donde Dalí hizo una especie de crónica de la visita incluida en el cuaderno 'Je mange Gala', donde Parcerisas ha localizado los dos dibujos inéditos.

"Uno de esos dibujos corresponde a una escena erótica, sugerida por una especie de celos por Duchamp y Gala, y ahí -sostiene la historiadora del arte- comienza, de alguna forma, esa tendencia de Dalí hacia la belleza comestible, a 'comerse el objeto del deseo'".


Mutuas influencias
La influencia de Duchamp en Dalí queda plasmada en obras dalinianas como 'Cisnes que se reflejan como elefantes' (1937), donde en unas rocas Dalí pinta a Duchamp de pie orinando, "como homenaje a su 'Fuente' -el famoso urinario-; o en 'La Apoteosis del dólar' (1965), en la que pinta a Duchamp disfrazado de Luis XIV".

Dalí fue el culpable de que Duchamp pasara los últimos diez veranos de su vida (1958-68) en Cadaqués. Parcerisas ha recuperado pasajes inéditos de esa íntima vivencia del lugar, que Duchamp ocultaba bajo su "aparente indiferencia y ensimismamiento" jugando al ajedrez.
Aquí, asegura la autora, Duchamp resuelve y termina su último trabajo, 'Etant donnés', que cierra un importante capítulo de la teatralidad en la pintura y el arte.

Durante su estancia en los apartamentos de Cadaqués, diseñó dos chimeneas, de las que sólo se conserva una, y, de hecho, apunta Parcerisas, "la chimenea anaglifa fue importante para seguir realizando sus experimentos ópticos y puede ser considerada como un epílogo de 'Etant donnés'".

A Duchamp le gustaba rodearse de gente normal como albañiles, sastres, y de esa relación surgió, por ejemplo, un traje de terciopelo negro que confeccionaba para todos sus amigos con los que se encontraban luego en Nueva York con el mismo traje, "una forma de crear un efecto caleidoscópico".

sábado, 21 de febrero de 2009

Futurismo, un siglo a toda velocidad


(Tomado de El País. Miércoles 18 de febrero de 2009. http://www.elpais.com/)


ESTRELLA DE DIEGO 18/02/2009 .


A finales del año 1908 Marinetti, uno de los principales protagonistas del vanguardismo europeo, es arrojado por su coche a una zanja llena de agua tras un rocambolesco viraje para evitar a dos ciclistas. Será el primer accidente moderno que dará lugar a una narrativa mítica, la de los orígenes; cerrar una etapa de forma violenta, como ocurrirá casi medio siglo después con James Dean primero y el pintor abstraccionista Jackson Pollock después, ambos fallecidos en un choque de automóvil, muertos a manos de la velocidad, incapaces de soportar los anticuados esquemas de los cincuenta, ávidos de comenzar de cero incluso a costa de la propia vida.

También Marinetti va a perder la vida en su accidente, o por lo menos la vida que conoce hasta aquella tarde. Como si de un bautismo laico se tratara -cuenta la leyenda que más circula- reemerge de la zanja futurista. No está mal el nombre acuñado para la ocasión, pues no hay pasado ni hay ancestros: sólo el futuro por delante.

Se pone a la tarea sin perder ni un momento, porque el futuro va muy deprisa, y apenas unos meses después está concluido el texto que aparece en Figaro hace ahora 100 años, el 20 de febrero de 1909. Es un escrito programático en el que no caben dudas respecto a lo que se espera del porvenir y con ese Primer manifiesto del futurismo se inaugura mucho más que el amor a la velocidad. Con él se da el pistoletazo de salida para la vanguardia como va a entenderse y a organizarse a partir de entonces: una actitud renovadora en el terreno artístico y, sobre todo, existencial. Hay que ser sobre todo modernos, como dijeran los poetas franceses de finales del XIX.

Modernidad radical
Y Marinetti se propone serlo desde sus orígenes decadentistas que apenas un año después, en 1910, le llevan a escribir -casi a destiempo- una novela indescriptible, Mafarka el futurista, paroxismo de desenfreno colonial africano pese a dedicarse el protagonista, en ese colmo de las paradojas que acarrea el movimiento, a "la construcción de pájaros mecánicos".

Porque si la modernidad propuesta desde el manifiesto no puede ser más radical, tampoco puede ser más contradictoria. Son internacionales y son nacionalistas, revolucionarios sin intereses sociales; quieren cantar al peligro, exigen poetas ardorosos y rebeldes, glorifican la guerra -higiene del mundo-; son antifeministas y aspiran a quemar los museos, las bibliotecas y "las academias de todo tipo" en un mundo que deberá estar gobernado por la velocidad y en el cual "un automóvil de carreras que ruge es más bello que la Victoria de Samotracia".

La polémica está servida por el poeta y animador cultural Marinetti, que sabe promocionar su producto como nadie y a la manera más contemporánea, se diría, recurriendo con frecuencia al escándalo, como ocurre en las famosas seratas futuristas, veladas con mucho de actuación teatral -con insultos y provocaciones al público incluidos- y en las cuales se halla el origen del cabaret dadá y hasta de los happenings. Con un mejor manejo de los medios que habilidad intelectual, como ocurre con tantos animadores hoy, Marinetti logra promocionar el movimiento dentro y fuera de Italia hasta convertirse en referente de lo moderno en círculos tan variopintos, políticamente hablando, como Revista de Occidente y los círculos ramonianos de Madrid; la revista Actual de los estridentistas mexicanos, comprometida con la revolución rusa; o Martín Fierro de Borges en Buenos Aires, donde se parafrasea a Marinetti al escribir que "un Hispano-Suiza es una obra de arte más bella que una silla Luis XV".

Sin embargo, pese a la diversidad de facciones que el movimiento fue capaz de atraer, suele verse demasiado próximo a las posiciones mussolinianas, en parte debido a las lecturas de Walter Benjamin sobre el totalitarismo y las asociaciones con los futuristas.

Parte de razón no falta en las críticas hacia su militarismo y su peligrosa esencia nacionalista, aunque visto con la distancia del tiempo y tras las lecturas que Fluxus hizo del movimiento en la década de los sesenta, a partir de los experimentos musicales de Russolo y su Arte de los ruidos parece claro que las relaciones con el fascismo italiano no fueron tan armoniosas como se ha tratado de enfatizar. La constante revisión de posiciones del grupo, que les hizo también ser feministas y antifeministas a un tiempo, hace que resulte complejo establecer las auténticas y perdurables filiaciones ideológicas de los futuristas.

Así, hoy día el Futurismo tiende a leerse como un soplo de arte fresco, al menos en lo que a las propuestas artísticas se refiere. Si personajes como Boccioni o Balla trataron de mostrar el movimiento en la escultura, el cine y la foto de Bragaglia y sus sobreimpresiones dinámicas -la ilusión óptica de atrapar el movimiento mientras ocurre- se enraízan con la famosa obra de Duchamp Desnudo bajando una escalera, que convulsionaría la escena de los primeros años diez. No sólo. Es posible que todas y cada una de las provocaciones de la vanguardia, su fascinación por convertir el arte en la vida y la vida en el arte, por romper las fronteras entre ambos, deban volver la mirada hacia las primeras performances marinettianas.

Por eso, tratar de encontrar la herencia futurista en la actualidad no parece de ninguna manera desatinada. Los planteamientos de los futuristas siguen vivos tanto en nuestra pasión de hoy por la técnica como en la crítica cultural a los museos, si bien, más mediocres que ellos, no terminamos de quemarlos.

Dejando a un lado las radicalidades vanguardistas, está claro que el Futurismo nos enseñó algunas cosas esenciales de la modernidad: a vivir deprisa, por ejemplo, pues como dijo Lacan, la realidad no nos espera.


El año de las máquinas

- Velocidad, arte y acción. Ése es el subtítulo de la gran exposición Futurismo 1909-2009, que puede verse hasta el 7 de junio en el Palazzo Reale de Milán, la ciudad en la que Marinetti fundó la mítica revista Poesía. La muestra reúne 400 obras entre pinturas, vestidos y esculturas. De Giacomo Balla a Carlos Carrà pasando por los arquitectos Antonio Sant'elia y Virgilio Marchi.

- Futurismo 100. Un programa para todo el año con tres grandes exposiciones en toda Italia:
Iluminaciones. La vanguardia frente a frente. Italia, Alemania, Rusia (en Mart di Rovereto, hasta el 7 de junio). Abstracciones (Museo Correr de Venecia, a partir del 5 de junio) y Simultaneidad (en el Palazzo Reale de Milán, a partir del 15 de octubre). Esta última será una de las grandes muestras del otoño. Un homenaje al escultor Umberto Boccioni con obras de colegas suyos como Brancusi, Tatlin, Naum Gabo, Jacques Lipchitz o Jean Arp.