
El espacio interior de la Sagrada Familia estará listo en septiembre de 2010
- Las bóvedas de la nave principal están ya prácticamente acabadas
- El altar será una gran piedra de pórfido, uno de los materiales más resistentes
- En el ábside se se han construido bóvedas de 45 metros de altura
El espacio interior de la Sagrada Familia estará acabado en septiembre de 2010 y en disposición de acoger celebraciones eclesiásticas, según han anunciado los responsables de la Junta Constructora del templo.
El interior del templo está formado por la nave principal, el crucero y los transeptos, además del ábside.
El arquitecto jefe de las obras, Jordi Bonet, ha explicado que las bóvedas de la nave principal y de los transeptos están ya prácticamente acabadas, pendientes sólo de la unión de los ventanales y las bóvedas de 30 y 45 metros con las torres de la fachada de la Gloria.
La parte más espectacular de la obra en proceso se sitúa, según Bonet, en el ábside, donde "se han construido ya las bóvedas de 45 metros de altura".
El proyecto básico de todo el interior del ábside ya está acabado en el modelo a escala 1:50, y, anuncia, se prepara el modelo a escala 1:25.
Bonet está ultimando los detalles del hiperboloide (figura geométrica que se forma al girar una hipérbola alrededor de un eje) central del ábside, con vidrio veneciano de colores siguiendo sus generatrices rectas.
Durante este año y hasta el verano de 2010 está prevista "la construcción del cierre del ábside de 45 a 60 metros de altura -formado por los frontones de los ventanales, por la superficie de las torres- de la corona de 24 hiperboloides de 60 metros y del gran hiperboloide a 75 metros".
Precisamente, en un terreno en el municipio de Gaià, a las afueras de Barcelona, el equipo constructor ha simulado el montaje de la estructura que soportará el ábside, un hiperboloide de 18 metros de diámetro, "una audacia arquitectónica que nunca se ha hecho en el mundo", subraya Bonet.
El arquitecto jefe ha señalado que también se está trabajando en el futuro órgano de la Sagrada Familia, encargado al taller Blancafort, que dispondrá de un mes de silencio (agosto) para afinar el instrumentoen el propio templo.
Este órgano no será el último, pero, según Bonet, en los primeros años será "suficiente" para acompañar los cantos y las ceremonias litúrgicas, al igual que el pavimento inicial, que será "digno", aunque no el definitivo.
Los responsables de la Sagrada Familia han indicado que "también se están acabando de cerrar los detalles con el cardenal de Barcelona para que los elementos del presbiterio -espacio que precede al altar mayor-, como la sillería del coro o el ambón, tengan calidad y, al mismo tiempo, la simplicidad que Gaudí dio a los bancos de la cripta".
Asimismo, está "muy avanzada" la gran pieza monolítica de 3 metros que constituirá el altar, hecho con pórfido, uno de los materiales más resistentes y considerado, recuerda Bonet, "el material más noble de la tierra".